Cuando queremos mejorar el posicionamiento de una web, lo habitual es empezar por los contenidos, las palabras clave o los enlaces. Pero hay otra parte que también debemos revisar: cómo está construida la página y qué información estamos ofreciendo a Google a través de su código HTML.
Aunque trabajes con WordPress, PrestaShop o cualquier otro gestor de contenidos, conocer algunas etiquetas HTML te ayudará a entender mejor tu web. No necesitas saber programar, pero sí conviene saber para qué sirve un H1, qué diferencia hay entre el title y la meta description o por qué una página puede quedarse fuera de Google aunque tenga un buen contenido.
En Geotelecom revisamos estos elementos cuando trabajamos el SEO de una web. Y es que no se trata de conseguir un código perfecto, sino de comprobar que no haya errores que dificulten el rastreo, la indexación o la interpretación del contenido.
¿Qué relación tiene el HTML con el posicionamiento SEO?
El HTML es el lenguaje que utilizamos para organizar el contenido de una página web. Gracias a él podemos indicar qué elementos son títulos, párrafos, imágenes, enlaces o listas.
Cuando Google rastrea una URL, analiza su contenido y las señales que encuentra en el código. Por eso, una estructura HTML clara puede ayudarle a entender de qué trata una página y cómo se relacionan sus diferentes apartados.
Ahora bien, tener un HTML válido no significa que una web vaya a posicionarse mejor automáticamente.
Por ejemplo, el W3C establece estándares para el desarrollo web, pero cumplirlos no garantiza aparecer en las primeras posiciones de Google. Lo que nos interesa es que el código permita acceder al contenido correctamente y no introduzca problemas que puedan afectar a su visibilidad.
Una web puede superar una validación técnica y, aun así, tener títulos poco descriptivos, páginas bloqueadas por error o una estructura que dificulte encontrar determinados contenidos.
Por eso, cuando hablamos de HTML y SEO, lo importante no es utilizar muchas etiquetas, sino saber qué función cumple cada una y configurarla correctamente.
Etiquetas HTML básicas que debes conocer
No hace falta memorizar todas las etiquetas HTML. Para empezar, hay unas cuantas que merece la pena conocer porque intervienen en cómo organizamos y presentamos el contenido.
Encabezados H1, H2 y H3
Los encabezados sirven para ordenar la información y facilitar la lectura. El H1 suele presentar el tema principal de la página, mientras que los H2 y H3 permiten dividirlo en apartados.
Por ejemplo, en una categoría de colchones podríamos utilizar esta estructura:
<h1>Colchones para tu descanso</h1>
<h2>Tipos de colchones</h2>
<h3>Colchones viscoelásticos</h3>
<h3>Colchones de muelles ensacados</h3>
<h2>Cómo elegir un colchón</h2>
Así, tanto el usuario como los buscadores pueden entender cómo se organiza el contenido.
Uno de los errores que conviene evitar es elegir los encabezados únicamente por su tamaño o apariencia visual. Si queremos que un título se vea más grande o más pequeño, podemos modificarlo con CSS sin cambiar su nivel HTML.
También debemos evitar introducir palabras clave en todos los encabezados de forma repetitiva. Lo que buscamos es que cada uno describa correctamente la información que viene después.
Y un detalle importante: tener un H1 bien redactado no compensa un contenido que no responde a lo que el usuario está buscando. Los encabezados ayudan a organizar la información, pero no sustituyen una buena estrategia de contenidos.
Title y meta description
Estas dos etiquetas suelen revisarse juntas, aunque no tienen exactamente la misma función.
El title es el título que definimos en el HTML de una página. Google puede utilizarlo para generar el enlace de título que aparece en sus resultados de búsqueda.
<title>Colchones de muelles ensacados | Marca</title>
Lo recomendable es que describa el contenido de la URL, incorpore la palabra clave principal cuando resulte natural y permita diferenciar esa página del resto.
No existe una longitud exacta que garantice que Google mostrará el título completo. Por eso, más que obsesionarnos con un número de caracteres, debemos procurar que sea claro y conciso.
La meta description, por su parte, resume el contenido de la página:
<meta name=”description” content=”Conoce las características de los colchones de muelles ensacados y qué debes tener en cuenta antes de elegir uno.”>
Google puede utilizar esta descripción en los resultados, aunque también puede mostrar otro fragmento del contenido si considera que responde mejor a la búsqueda.
Además, conviene recordar que la meta description no es un factor directo de posicionamiento. Su utilidad está en ofrecer información relevante que ayude al usuario a decidir si quiere visitar nuestra web.
Ambos elementos forman parte del trabajo de SEO On Page, junto con los encabezados, los contenidos, las imágenes y los enlaces internos.
Atributo ALT en imágenes
El atributo alt permite añadir un texto alternativo a una imagen.
Es especialmente importante para la accesibilidad, ya que los lectores de pantalla pueden utilizarlo para transmitir información a personas con discapacidad visual. También ayuda a los buscadores a interpretar el contenido de las imágenes.
Un ejemplo sería:
<img src=”colchon-muelles.jpg” alt=”Colchón de muelles ensacados sobre una cama”>
La descripción debe explicar qué muestra la imagen o qué función cumple dentro de la página.
No es necesario repetir la palabra clave varias veces ni utilizar textos demasiado largos. De hecho, rellenar todos los atributos ALT con la misma keyword no es una buena práctica SEO.
Pensemos en una ficha de producto con cinco fotografías. Si cada imagen muestra una parte diferente del artículo, lo lógico es que sus textos alternativos también sean distintos cuando aporten información relevante.
En cambio, si una imagen es puramente decorativa, puede utilizarse un atributo alt vacío.
Enlaces y atributo href
Los enlaces son fundamentales para conectar las diferentes páginas de una web.
En HTML se construyen mediante la etiqueta a y el atributo href, que indica la dirección de destino:
<a href=”/categoria/colchones/”>Ver colchones disponibles</a>
Desde el punto de vista SEO, interesa revisar tanto el destino como el texto que utilizamos para enlazar.
Por ejemplo, «ver colchones disponibles» ofrece más información que «haz clic aquí». El usuario sabe qué va a encontrar y los buscadores reciben una señal adicional sobre la página enlazada.
Esto tiene especial importancia en tiendas online y webs con muchos contenidos. Podemos tener una categoría bien optimizada, pero si apenas recibe enlaces desde otras páginas del sitio, estaremos desaprovechando oportunidades para darle visibilidad y facilitar su descubrimiento.
Eso sí, tampoco se trata de llenar cada artículo de enlaces. Deben aparecer cuando ayudan al usuario a ampliar información o acceder a un contenido relacionado.
Meta robots e indexación
La etiqueta meta robots permite dar instrucciones a los buscadores sobre cómo tratar determinadas páginas.
Una de las directivas más conocidas es noindex:
<meta name=”robots” content=”noindex”>
Con ella indicamos a los buscadores compatibles que no queremos que esa página aparezca en sus resultados.
Puede resultar útil en determinadas URLs, pero aplicarla por error a una categoría, una ficha de producto o una landing comercial puede impedir que se indexe.
También conviene distinguir esta etiqueta del archivo robots.txt.
Mientras que robots.txt gestiona el acceso de los rastreadores a determinadas rutas, noindex se utiliza para solicitar que una página no aparezca en los resultados de búsqueda.
No son lo mismo y tampoco deberían utilizarse indistintamente. De hecho, bloquear una página en robots.txt puede impedir que Google acceda a la directiva noindex incluida en su HTML.
Otras etiquetas HTML importantes para el SEO
Además de las anteriores, hay otras etiquetas y anotaciones que debemos conocer, especialmente si gestionamos una tienda online, una web internacional o un sitio con muchas URLs.
Etiqueta canonical
La etiqueta canonical permite señalar cuál es la URL que consideramos principal cuando existen varias páginas con contenido duplicado o muy similar.
<link
rel=”canonical”
href=”https://www.ejemplo.com/categoria/colchones/”>
Es habitual revisar esta configuración en ecommerce, donde los filtros, parámetros o variaciones de producto pueden generar diferentes direcciones para contenidos similares.
Eso sí, la canonical es una señal para Google, no una orden que tenga que seguir obligatoriamente. Por eso, debe ser coherente con el resto de la configuración de la web.
Etiqueta hreflang
Si una web tiene versiones en varios idiomas o dirigidas a diferentes países, las anotaciones hreflang ayudan a indicar qué versión corresponde a cada público.
Por ejemplo:
<link rel=”alternate” hreflang=”es-ES”
href=”https://www.ejemplo.com/es/”>
<link rel=”alternate” hreflang=”en-GB”
href=”https://www.ejemplo.com/en/”>
Añadir estas etiquetas es solo una parte del trabajo. También tenemos que comprobar que cada versión del sitio apunta correctamente a las demás y que las URLs canónicas están bien configuradas.
Por ejemplo, si tenemos una página en español y otra en inglés, ambas deben indicar esa relación. De lo contrario, podemos encontrarnos con que Google no utiliza estas señales como esperamos y termina mostrando una versión distinta de la que nos interesa para determinadas búsquedas.
HTML semántico
Puede que también te encuentres con etiquetas como main, nav, article, section o footer. Aunque no suelen recibir tanta atención como los encabezados o las metaetiquetas, tienen su utilidad.
Cada una permite identificar una parte de la web. Por ejemplo, nav señala una zona de navegación, mientras que main identifica el contenido principal de la página.
¿Significa que por utilizarlas vamos a posicionar mejor? No necesariamente. Pero sí ayudan a organizar el código y facilitan que las distintas partes de una página se interpreten correctamente, algo que también resulta importante para la accesibilidad.
¿Cómo puedes revisar el HTML de tu web?
Hay una comprobación bastante sencilla que puedes hacer sin instalar ninguna herramienta. Entra en una página de tu web, haz clic con el botón derecho y selecciona «Ver código fuente de la página».
Verás una pestaña llena de código, pero no necesitas entenderlo todo. Por ejemplo, si pulsas Ctrl + F y buscas title, podrás localizar el título HTML. También puedes buscar meta name=”robots” para comprobar si existe alguna directiva relacionada con la indexación.
Eso sí, ten en cuenta que estás viendo el código fuente recibido inicialmente por el navegador. Si la web utiliza JavaScript para cargar determinados elementos, puede que no aparezcan ahí.
Para comprobarlo, vuelve a la página y selecciona «Inspeccionar». Esta opción muestra cómo ha quedado la estructura HTML después de que el navegador haya procesado el contenido. Si quieres profundizar en esta diferencia, la explicamos en nuestro artículo sobre renderizado web y SEO.
¿Y si necesitas revisar una tienda online con 2.000 productos? Evidentemente, no vas a abrir el código de cada ficha una por una.
En estos casos utilizamos herramientas como Screaming Frog, que permiten rastrear muchas URLs y localizar problemas de forma conjunta: títulos duplicados, enlaces rotos, páginas con noindex o etiquetas canonical que necesitan revisión.
Pero no todos los errores que aparecen en un rastreo tienen la misma importancia. Si encontramos 50 metadescripciones duplicadas y una categoría principal que Google no puede indexar, sabemos por dónde debemos empezar.
Ese es precisamente uno de los objetivos de una auditoría SEO: revisar los problemas detectados, entender cómo afectan a la web y decidir cuáles necesitan atención primero.
Errores HTML que conviene evitar
Aunque cada web es diferente, hay problemas que merece la pena revisar cuando analizamos su estructura HTML:
- Títulos vacíos o duplicados: pueden dificultar que cada página tenga una identidad clara en los resultados de búsqueda.
- Encabezados utilizados sin una estructura lógica: hacen que el contenido resulte menos organizado y fácil de interpretar.
- Enlaces internos rotos: perjudican la navegación y pueden dificultar el acceso a páginas importantes.
- Directivas de indexación incorrectas: pueden impedir que aparezcan en Google URLs que sí queremos posicionar.
- Canonicals mal configuradas: pueden enviar señales contradictorias sobre qué versión de una página debe considerarse principal.
- Contenido importante que depende de JavaScript: conviene comprobar que Google puede acceder a él e interpretarlo correctamente.
No todos estos errores tienen el mismo impacto ni requieren la misma solución.
De hecho, una web puede tener un HTML perfectamente razonable y seguir sin conseguir buenos resultados orgánicos. En ese caso, tendremos que analizar otros aspectos, como la competencia, la intención de búsqueda, la calidad del contenido o la arquitectura del sitio.
Por eso, revisar etiquetas es importante, pero no debería convertirse en una lista de comprobaciones que hacemos sin entender qué está ocurriendo realmente.
¿Es suficiente con tener el HTML bien optimizado?
Imagina que hemos revisado una página y todo parece estar en orden: tiene un título adecuado, los encabezados están bien organizados, las imágenes cuentan con sus textos alternativos y Google puede indexarla sin problemas.
¿Significa que ya debería aparecer entre los primeros resultados? No.
El HTML nos ayuda a preparar la web, pero también tenemos que trabajar qué contenido ofrecemos, a qué búsquedas queremos responder y cómo facilitamos el acceso a nuestras páginas más importantes.
De hecho, cuando analizamos una web, no siempre encontramos un gran problema técnico que explique por qué no está posicionando. A veces hay varias pequeñas incidencias; otras, el contenido no está respondiendo a lo que realmente busca el usuario.
Por eso, como agencia SEO, en Geotelecom no nos quedamos únicamente en comprobar etiquetas. Revisamos el conjunto de la web para entender qué merece la pena trabajar y dónde tiene sentido dedicar los esfuerzos.
¿Necesitas ayuda con el SEO de tu web?
Si llevas tiempo trabajando el posicionamiento de tu página y no estás consiguiendo los resultados que esperabas, podemos ayudarte a revisar qué está pasando.
En Geotelecom contamos con un equipo especializado en SEO que puede analizar tu web y plantear las mejoras que necesita.
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